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2.6. Diferencia entre informar y formar

Informar es transmitir datos, hechos y conocimientos de una forma precisa y clara, mientras que formar es un proceso más profundo que implica enseñar, educar y desarrollar habilidades, actitudes y valores en una persona.

De estas definiciones se desprende que el objetivo de la información es que el destinatario conozca algo e identifique unos datos o hechos, como por ejemplo, conocer la evolución de la formación online. Por otro lado, la formación pretende transformar al receptor y ayudarle a desarrollarse mediante la adquisición de nuevas competencias, como por ejemplo, elaborar contenidos multimedia para un EVA. Trasladando el análisis al ámbito educativo, la principal diferencia es que informar consiste en transmitir conocimientos, mientras que formar implica asegurarse de que el estudiante los comprende, los interioriza y es capaz de aplicarlos. Confundir ambos conceptos tiene consecuencias directas sobre el diseño instruccional y el rol del docente.

Imagen 2.26. Diferencias entre informar y formar (SUBDEVA)

En 2003, antes de la primera misión internacional del Ejército de Tierra en Irak, se consideró necesario que todos los miembros del contingente que iban a desplegarse en la zona de operaciones estuvieran capacitados en protocolos de primeros auxilios en entornos desérticos; principalmente, en todo lo relativo a las contingencias asociadas al clima extremo y a la fauna. Para ello, se elaboró un curso en formato SCORM [1] con varias unidades didácticas. Al final de cada unidad había un test que, una vez superado, permitía avanzar en el contenido hasta su finalización. El curso fue realizado simultáneamente por 1.500 militares y no estaba tutorizado; hubiera sido mejor, pero dado el volumen de participantes y la simultaneidad, no fue posible. 

Según el objetivo sea informar o formar, en un EVA, la mediación de un tutor online puede ser innecesaria. Informar es un proceso unidireccional en el que el receptor adquiere nuevos conocimientos y para esto no es indispensable la presencia de un docente. En este caso el estudiante desempeña un rol pasivo y el aprendizaje suele ser más efímero. Es evidente la importancia de informar para tener actualizados los conocimientos de los miembros de una organización. También es interesante para un estudiante que quiere explorar un área de conocimiento antes de comenzar una formación reglada. 

En cambio, formar es un proceso más profundo que no solo implica adquirir conocimientos, sino aplicarlos para modificar comportamientos y actitudes, es decir, desarrollar competencias. La formación exige práctica, reflexión y la presencia de un docente que verifique y valide que dichas competencias han sido efectivamente alcanzadas. 

En el modelo del Ejército de Tierra el tutor online es la figura central de la formación en EVA. Sin él, no hay formación: hay, simplemente, información. Uno de los factores determinantes para avalar esta afirmación es la evaluación. En los cursos informativos son habituales las pruebas tipo test mediante las que es posible comprobar si se han asimilado conocimientos factuales y conceptuales, pero no permiten certificar competencias. Sin embargo, en los cursos orientados a la formación la evaluación es más compleja y se realiza mediante trabajos individuales o grupales, proyectos, casos prácticos y la participación en los foros de debate; en todos estos instrumentos de evaluación es necesaria la orientación y acompañamiento de un docente que certifica que las competencias han sido adquiridas. El EVA genera datos pero no los interpreta; el TOL es quien da sentido a esta información. La inteligencia artificial puede apoyar este proceso, pero no sustituir al docente que interpreta, orienta y certifica. 

Todo lo anterior avala que el factor humano es la clave del éxito para formar en un EVA.

Imagen 2.27. Diferencias entre informar y formar. Evaluación (SUBDEVA) 

[1] SCORM (Shareable Content Object Reference Model) es un estándar internacional para contenidos de eLearning que establece cómo diseñar, empaquetar y distribuir materiales educativos digitales de manera interoperable entre diferentes sistemas de gestión de aprendizaje (SGA). Permite realizar un seguimiento de la actividad del estudiante (páginas visitadas, puntuación obtenida en los test, etc) y con esta información habilitar o no la siguiente unidad de contenido.